Hyouka

Hyouka Volumen 5

La distancia aproximada entre dos personas
(Camina por el pasado)

Pausado temporalmente
Traducido por: Jhonny ochoa
Ultima actualización: 01 noviembre del 2016

Completado: 10% del total.

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Prologo: Demasiado tiempo para simplemente correr.

Parte 1: Cero kilómetros

Al final, no llovió. A pesar de que había orado tanto como me fue posible.

Mi oración la hice el año pasado. Así que esto sólo puede significar que pedir que llueva es algo completamente inútil. Ahora que he entendido esto, supongo que seré capaz de llegar tranquilamente a un acuerdo con lo inevitable del año siguiente, cuando esto ocurra de nuevo. Si no tengo que hacer algo, no voy a hacerlo. Si es absolutamente necesario, voy a hacerlo rápidamente. Hoy, yo, Hōtarō Oreki, aprendí que rezar para que llueva es algo que no debo hacer.
De los cerca de mil estudiantes de la secundaria Kamiyama que fueron repartidos inicialmente sobre los terrenos de la escuela, una tercera parte ya habían desaparecido. Habían fijado su rumbo a los confines de un horizonte lejano. Yo sabía que lo que estaban haciendo era nada más que trabajar sin beneficios, así que no siento ninguna simpatía. Después de todo, pronto estaría en su lugar, con ese sufrimiento.

Con un aullido estridente, el megáfono funcionó de nuevo para emitir un nuevo comando.

—Con esto concluye el tercer año. Clase 2-A, preséntense.

Lo estudiantes se movieron a sus posiciones concretas como si estuvieran siendo arrastrados por algo. Entre ellos había rostros llenos de una enérgica pasión, sin embargo, la mayoría de los estudiantes tenía un aspecto de resignación y la tranquilidad que irradiaban era casi mártir. Probablemente yo tenía la misma expresión que ellos.

Había una línea dibujada con tiza en el suelo. Junto a ella se encontraba un miembro el Comité General con un cronometro y una pistola en su mano. Él no irradiaba cualquier actitud llena de gravedad sin sentido que normalmente debería tener alguien que debe hacer un juicio cruel. Teniendo en cuenta su rostro, él debe ser alguien de primer año.

Él se quedó mirando fijamente su cronómetro, como si no pudiera tolerar este ambiente ni un segundo más. En conclusión, él solo estaba siguiendo órdenes. Lo más probable es que ni siquiera estaba pensando en el significado especial de sus acciones como miembro del comité. Incluso si tuviera que tener en cuenta su opinión, a lo sumo, sería algo como:

Yo no tome esta decisión. Mis superiores me dijeron que lo hiciera y tengo que hacer mis deberes asignados. No es como si yo quisiera hacer esto, así que no tengo ninguna responsabilidad en el asunto.

Fue precisamente esos pensamientos que le permitieron ser capaz de tal crueldad sin ni siquiera cambiar su expresión. Lentamente, él levantó la pistola en su mano.

Tal vez incluso ahora, en este preciso momento, puede que veamos una lluvia torrencial tan violenta y tan repentina que cambie para siempre todo lo que sabemos de meteorología. Sin embargo, el cielo de julio se mantuvo tan sorprendentemente claro que me pareció realmente molesto. Ni siquiera los zorros se acoplarían a un día como este.

—Listo.

Ah, eso es correcto. ¿No me di cuenta de eso hace un segundo? El cielo no respondió nuestras oraciones. Tuve que encontrar otra opción para solucionar esto de una manera única.

Incluso hasta el final, el miembro del comité no levantó su mirada del cronómetro. Con su dedo delgado, apretó el gatillo.

Un sonido explosivo resonó y el humo blanco salió del cañón de la pistola.

Esta era la Copa Hoshigaya de la secundaria Kamiyama. Por fin, la clase 2-A recibió la orden de empezar a correr.
La secundaria Kamiyama es bien conocida por la gran cantidad de entusiasmo que ponen los estudiantes en las actividades de sus clubes, debido a esto, contar el número de clubes que existen en la escuela es simplemente un dolor de cabeza. Si no me falla la memoria, hay más de cincuenta este año. El festival Cultural de otoño se llevó a cabo en un lapso de tres días y la pasión que lo rodeo era tan intensa que cualquier persona con la cabeza fría estaría de acuerdo en que todo el mundo estaba exagerando un poco.

Por otro lado, esto significa que hay un exceso de eventos deportivos. Aunque no hubo atletas de nuestra escuela en los puestos más altos en las competencias deportivas del año pasado, me enteré de que los clubes de artes marciales tuvieron un historial bastante impresionante. Mientras que las cosas empezaron a calmarse después de que terminara el festival cultural, el festival deportivo se puso en marcha de inmediato, y además de eso, una gran cantidad de importantes torneos deportivos también tuvo lugar justo después del inicio del nuevo año académico. Dicho esto, yo no encontré todo esto de alguna manera algo agotador. No es que yo estuviera a punto de lanzarme a participar en algo, pero al menos podía estar de acuerdo con algo así como ser el receptor de un equipo de voleibol o correr en una carrera de relevos de 200 metros. Si es absolutamente necesario, no veo ningún problema en trabajar un poco y mostrarles a todos una sonrisa.

No pude siquiera evocar esa sonrisa, cuando me dijeron que participará en algo más.

… En concreto, fue cuando me dijeron que participara en la carrera de 20.000 metros.

La carrera de larga distancia de la secundaria Kamiyama tiene lugar cada año a finales de mayo. Al parecer, su nombre real es “Copa Hoshigaya.” A pesar de que el evento supuestamente tiene el nombre de un graduado que previamente se estableció en Japón como un atleta profesional de larga distancia, nadie lo llama por ese nombre. En contraste con el festival cultural que tiene un nombre enigmático como “Festival de Kanya” a pesar de que no tiene nombre propio, la “Copa Hoshigaya” es generalmente conocida simplemente como la “Maratón de eventos”. En mi caso, debido a que mi amigo Satoshi Fukube alguna vez la llamó “Copa Hoshigaya”, el nombre terminó pegándose a mi memoria.

Ahora, es posible que yo este feliz al considerar que la maratón de eventos es más corto que una maratón real, pero al final, realmente deseaba que hoy hubiera llovido. Según Satoshi, las normas para utilizar la vía pública indican que en caso de lluvia, la maratón debe ser detenida inmediatamente y no puede ser reanudada el resto del día.

Sin embargo, Satoshi, también agregó, “Pero es raro, ¿verdad? Según los registros, la Copa Hoshigaya no ha sido detenida ni una sola vez”.

Tiene que haber un dios ahí fuera que este mirando los atletas de la Copa Hoshigaya.

Ese dios, sin lugar a dudas, debe estar podrido hasta la médula.

Yo llevaba una camiseta y unos pantalones cortos cuyo color estaba entre el rojo y púrpura. Las chicas llevaban medias cortas del mismo color. El emblema de la escuela estaba bordado en el pecho de la camiseta y debajo nos habían pegado un papel que muestra la clase y el nombre del estudiante. El papel con “Clase 2-A / Oreki” ya estaba empezando a girar de manera desigual. Coserlo completamente era un dolor de cabeza, así que terminaron haciendo un trabajo a medias. No está para nada bien.

Actualmente estamos a finales de mayo, por lo que no lloverá tanto como en las épocas de lluvias posteriores. Debido a que la hora de inicio era a las 9:00 AM, la temperatura todavía era desagradablemente fría. Al amanecer, es casi seguro que empezare a sudar.

En los terrenos de la escuela, había otra entrada a un lado de las puertas delanteras y toda la clase 2-A salió por ella, comenzando a correr. Adiós, secundaria Kamiyama. Nos reuniremos de nuevo después de 20 kilómetros.

El curso de la Copa Hoshigaya no fue claramente definido, las únicas instrucciones específicas eran “hacer una vuelta alrededor de la parte de atrás de la escuela”. Sin embargo, hay zona montañosa detrás de la escuela por donde pasa todo el camino, cubierto de nieve, por lo que en la realidad, la “carrera de larga distancia” era algo así como un largo viaje por la montaña.

Yo conozco la ruta exacta.

Pasa al lado del río que fluye en frente de la escuela y luego sube por el camino montañoso hacia la derecha en el primer cruce. La pendiente comienza suavemente al principio, pero rápidamente se vuelve más empinada. Al acercarse a la parte más alta, se convierte en una pendiente que destroza sin piedad el cuerpo de uno.

Una vez que subida la montaña, el camino cae rápidamente. Al igual que la pendiente, el descenso es mucho más largo y más violento de lo que uno podría esperar y las rodillas por el exceso de trabajo seguramente gritaran de dolor.

Al final, el camino se abre un poco en una gran extensión rural. Si bien hay poca inclinación en ese punto, la ruta forma una línea recta que parece ser eterna, por lo que este tramo tiende a ser el que causa mayor daño mental.

Una vez se alcance el final de la sección plana, hay que superar otra colina, pero a diferencia de la pendiente anterior, la subida en este caso no es tan violenta. La cosa es, sin embargo, la carretera en este punto no está asfaltada y el polvo empujado por el viento tiende a arruinar el ritmo de la carrera.

Luego pasa por una zona en la sección noreste de la ciudad de Kamiyama llamada Jin, el lugar donde se encuentra la casa de Chitanda. En este punto, se debe seguir un río delgado cuesta abajo.

Continuando el camino a través del valle, es muy probable que volvamos a la zona de la ciudad. Sin embargo, al decir esto, no es como si podamos correr por las calles utilizadas por los coches, así que se utiliza una carretera secundaria. Una vez que la ruta pase por delante de la capilla Arekusa y más allá del Hospital Rengo, ya debe ser visible la secundaria Kamiyama.

¿Cómo lo sé? Bueno, obviamente participe en la carrera del año pasado. Conozco cada sección de la pista de principio a fin. Pero ese conocimiento no acortara la distancia para nada. Mientras sepa donde tengo que ir, me parece que es necesario omitir el proceso para llegar allí. A pesar de que es probablemente imposible, es probable que al mismo tiempo desarrolle la estrategia más óptima. En otras palabras, cuando se necesita cubrir una distancia de 20km, uno debe al menos poder elegir entre usar un autobús o una bicicleta. Sin embargo, desafortunadamente, ese pensamiento no es muy racional actualmente.
Primero fuimos al río en frente de la escuela y los problemas comenzaron a surgir. La mayor parte del curso avanzó por las zonas que tenían poco tráfico, sin embargo esta sección solamente está conectada a una circunvalación de la ciudad, así que había un considerable número de coches pasando por el lugar. Además, no había nada parecido a un bloque de concreto separando los carriles, una sola línea blanca separaba los senderos peatonales de los automotores. La única razón por la que tuvimos que empezar a correr desde tan temprano fue para no causar congestión en las calles.

Los estudiantes de la clase 2-A formaron una sola fila dentro del área delimitada por la línea blanca. Este es el único punto en todos los 20 kilómetros en la que tanto los estudiantes rápidos como los lentos tienen que correr al mismo ritmo. Si no fuera así, acabarían saliéndose de la calzada. El año pasado más o menos se nos permitió salir de la línea, sin embargo, este año, se ha prohibido estrictamente. Es una medida que la escuela tomó para evitar cualquier accidente como el de un estudiante que fue atropellado por un coche en esta zona ayer. Gracias a eso, se nos permitió el inmenso placer de ser embalados en una línea por donde es difícil avanzar.

Así que supongo que no estaré caminando este kilómetro. La fila avanzaba con ritmo leve y constante. El camino por delante de mí todavía es largo. Si avanzo lentamente el próximo nivel, supongo que podre tolerarlo.

Terminamos la primera sección en poco tiempo y el curso giró por una amplia curva hacia la derecha. Nos desviamos de la carretera principal que conduce a la ciudad y nos acercamos a la parte trasera de la escuela. De esta manera comenzamos la pendiente ascendente.

La fila se desmoronó. Como si fueran impulsados por la frustración de no ser capaces de funcionar a su propio ritmo, los de la clase que se orientaban más a las actividades físicas rápidamente se separaron del grupo. Varios grupos de chicas, probablemente motivadas por alguna promesa avanzaron felizmente una al lado de la otra y también comenzaron a moverse más rápido.

Y en cuanto a mí, reduje la velocidad.

Y luego… la reduje aún más.

Básicamente ya estaba caminando en ese punto, pero continué como si estuviera avanzando de forma independiente.

Pido perdón a todos los atletas de Hoshigaya, pero no puedo permitirme ser un estudiante feliz y despreocupado como ustedes.

En el transcurso de estos 20 kilómetros, hay algo que tengo que averiguar y sólo me quedan 19 kilómetros para hacerlo. Habiendo avanzado aproximadamente 100 metros hacia arriba, oí una voz detrás de mí.

—Ah, ahí está él.

No me di vuelta. El dueño de la voz de todos modos aparecerá en frente de mí.

Satoshi Fukube, se bajó de la bicicleta que había estado montando.

Desde la distancia, pensé que se parecía a una especie de caballero andrógino, pero de cerca su rostro se veía tan diferente de lo que podría haber esperado al recordar su viejo anuario de la escuela secundaria. Por supuesto, el problema no era que su rostro hubiera cambiado mucho en realidad, sino más bien, en el transcurso del año anterior, había llegado a encerrar todas sus emociones detrás de esa fachada. No me di cuenta de eso, sin embargo, fue porque yo no había estado cara a cara con él desde hace casi tres días.

Este año, Satoshi se convirtió en el vicepresidente del Comité General. Los que forman la junta de la Copa Hoshigaya, no tienen que participar. Después de todo, organizan todo antes de que la carrera comenzara y están distribuidos por todo el bloque de corredores. Llevaba un casco amarillo y montaba su bicicleta de montaña habitual. Lo miré con una mirada hacia un lado y le dije:

— ¿Estás seguro que está bien aflojar el ritmo de esta manera?

—Está bien, está bien. La carrera comenzó a pedir de boca y yo no voy a volver hasta que el último corredor pase la línea de meta.

—Debe ser duro.

Comprendí que los miembros del comité general no participan como agradecimiento por sus esfuerzos en la supervisión de todos los aspectos de la Copa Hoshigaya, pero ahora este chico iba a estar volando por todos los 20 kilómetros con su bicicleta de montaña informando las situaciones imprevistas que llegaran a ocurrir.

Satoshi dejó caer sus hombros.

—Bueno, no es que yo odie el ciclismo, así que no es tan malo, pero no me gustaría tener que hacer esto sí sólo pudiera usar mi teléfono celular.

— ¿De qué estás hablando?

—Ninguno de los estudiantes en el campus está técnicamente autorizado para llevar teléfonos móviles, pero en realidad, si alguien fuera a hacerse daño podría utilizar un teléfono celular para pedir ayuda, ¿verdad? Ellos en verdad necesitan reevaluar sus reglas, de verdad.

Con esto, se lamentó sobre la inflexible estructura organizativa, pero entonces una expresión seria vino de repente sobre él.

—En cualquier caso, ¿Ya tienes alguna idea?

Cuando ya caminaba lentamente, le respondí con cuidado.

—Aún no.

—Mayaka es…

Empezó a hablar, pero se detuvo. Yo tenía una idea de lo que quería decir, así que empecé a hablar en su lugar.

—Está claro que ella sospecha de mí.

—No, no creo que sea el caso. En realidad, parece que ella piensa que no puedes serlo. Esto es algo que alguien me dijo, pero al parecer ella dijo: “No creo que Hōtarō haya hecho algo. Después de todo, él literalmente no hace nada”.

Una amarga sonrisa se deslizó por mi cara. No sólo eso definitivamente suena como algo que Ibara diría, también estaba en lo correcto. Definitivamente no hice nada ayer.

Eso es lo que realmente pensaba, sin embargo, las cosas se pusieron bastante problemáticas.

—Si no soy yo…

—Exacto…

Replicó Satoshi con un profundo suspiro.

Si no soy yo, sólo hay una persona que puede ser.

Recordé lo que había sucedido ayer.

Parte 2: Pasado, hace un día

Estaba leyendo un libro de bolsillo en el salón del club después de que habían terminado las clases. Era una novela ambientada en la primera guerra mundial que trataba de los primeros días de un hombre que se había convertido en un espía y era tan ridículamente interesante que me tuvo extrañamente absorto.

La secundaria Kamiyama, es un lugar rebosante de diversos clubes, varios de los cuales se disuelven y luego son reemplazados cada año por otros clubes, es bastante común que los salones de los clubes cambien en torno al inicio de un nuevo período académico. Dicho esto, el Club de Clásicos se mantuvo en el salón de Geografía. No es como si yo estuviera apegado especialmente a ello, pero al estar en esta sala tan regularmente en el transcurso del año anterior, terminé sentado en mi “lugar de siempre.” Una silla que como siempre, estaba en la tercera fila de la parte posterior y tres asientos miraban a la ventana con vista a los terrenos de la escuela.

Al llegar al final de uno de los capítulos levanté mi cabeza para exhalar la emoción, pero en ese momento la puerta de la habitación se abrió de repente. Ibara entró, con sus cejas fruncidas y su cara tenía una expresión de preocupación.

Mayaka Ibara estaba en segundo año y había cambiado ligeramente. Ella había renunciado a la Sociedad de Investigación de Manga y se mantuvo en el club de clásicos. Ella misma dijo que era porque “se cansó de ello.” A juzgar por el rostro conflictivo de Satoshi, parecía que había otras circunstancias de por medio, pero yo me abstuve de decir algo.

No es que haya pensado que había cambiado su aspecto ni nada por el estilo. Si colocara a Ibara en un grupo de nuevos estudiantes y les dijera a un centenar de personas que escogieran los que son de segundo año, no creo que ni una sola persona la hubiera elegido. Recientemente ha comenzado a usar clips en su cabello, sin embargo si Satoshi y los demás no hubieran sacado el tema, nunca me habría dado cuenta.

Yo no estaba solo, había otra persona en el salón del club.

Ibara habló.

—Hey, ¿Pasó algo?

—No…

Quien murmuró eso fue Chitanda.

Eru Chitanda era la presidenta del club de clásicos. No se había cortado el pelo desde hace tiempo, por lo que le había crecido un poco.

Ibara se volvió hacia el pasillo y luego habló en voz baja.

—Acaba de pasar Hina-chan por aquí. Ella dijo que no se iba a unir.

— ¿Qué?

—Sus ojos estaban un poco rojos. ¿Estaba llorando?

Chitanda se quedó callada. Sin responder la pregunta, murmuró para sí misma.

—Ya veo.

No sabía lo que había sucedido.

Ya estábamos en segundo año, por lo que, naturalmente, no había estudiantes de primer año. Abrimos el Club de Clásicos para los nuevos estudiantes y aunque hubo una gran cantidad de complicaciones en el camino, finalmente habíamos conseguido reclutar a un miembro.

Tomoko Ohinata había llenado el formulario de inscripción del club provisional y todo lo que quedaba era que ella presentara la verdadera solicitud de inscripción del club. No sólo había llegado a ser muy cercana con Ibara, ella también parecía estar disfrutando sus conversaciones con Chitanda. Ella podía ser un poco molesta a veces, pero no es como si yo fuera frío con ella por eso. Todo el mundo pensaba que iba a formar parte del club sin ningún problema; más bien, me pregunto si en realidad todos olvidaron que no le habíamos pedido el formulario de inscripción final después del provisional.

Y ahora, había dicho que no se uniría. ¿Todo esto se derrumbó durante el breve instante en que había estado leyendo mi libro?

Chitanda enfrentó a Ibara y habló una vez más con labios temblorosos.

—Ya veo.

Repitió lo mejor que pudo. A pesar de que Ibara no sabía lo que había sucedido, ella escuchó con atención y le preguntó:

— ¿Estás bien, Chi-chan?

—Lo sabía. Gracias a mí…

— ¿Qué quiere decir con “gracias a mí”? Si estás hablando de Hina-chan, estás equivocada. Incluso me dijo que no era tu culpa.

—No, lo siento. Tengo que irme.

Chitana terminó por la fuerza la conversación y salió del salón con su bolso.

Todo lo que pude hacer fue mirar.

Ibara observó a Chitanda mientras se iba y luego se dio vuelta para mirarme. Con una voz inexpresiva, monótona, me dijo:

— ¿Qué pasó?

Todo lo que pude hacer fue sacudir mi cabeza, con mi boca muy abierta.

Parte 3: Presente 1,2 kilómetros

Aunque había un montón de clubes, sólo había cupo para nuevos estudiantes. La carrera para reclutar a estos alumnos alcanzó su pico de ferocidad en el mes de abril. El año pasado, yo realmente no tenía ninguna razón para unirme a los otros clubes, así que ignoré todo el asunto, sin embargo esta vez terminé en el centro del torbellino. Al hacerlo, experimenté algo por primera vez; mi primer y auténtico baño de sangre.

Los nuevos estudiantes que nunca había visto antes estaban siendo arrebatados por todos lados por los intentos de reclutamiento, por lo que en cierta medida varios problemas empezaron a surgir. Si bien era probablemente cierto que los nuevos estudiantes no podían dejar a un lado la incesante solicitud de un club, aparentemente ciertos clubes habían reunido grandes cantidades de miembros para presionar a los de primer año a unirse. Utilizando tácticas prepotentes que simplemente no funcionaban. La razón detrás del proceso de dos pasos que requiere que los estudiantes presenten un formulario de inscripción provisional y un formulario de inscripción real es para asegurarse de que los estudiantes se unieron por su propia voluntad. Si un estudiante no presenta el formulario de inscripción del club real, serán expulsados automáticamente.

La fecha límite para llenarlo era este fin de semana, por lo que en esencia, el plazo era hoy.

Antes que nada, no era algo que quería confirmar.

—El hecho de que no presente el formulario de inscripción real no significa que no se pueda unir en una fecha posterior, ¿verdad?

—Por supuesto. Uno puede unirse o salir de cualquier club en cualquier momento.

Después que dijera eso, Satoshi continuó con una ligera mueca.

—La cosa es que el presupuesto de un club se basa en la cantidad final de miembros en período de inscripción provisional, por lo que cualquier cambio después de este punto es muy mal visto. De todas formas, lo más importante…

—Lo sé.

El problema no es la burocracia.
En realidad, apenas nos hubiéramos dado cuenta del problema de ayer, deberíamos haber intentado resolverlo, aunque supongo que no había nada que podríamos haber teniendo en cuenta que tanto Ohinata como Chitanda lo habían dejado en ese punto. Sólo un día había pasado, sin embargo, ya se sentía como si fuera demasiado tarde. Si esto llegara a quedarse sin resolver antes de que todos nos separemos este fin de semana, la renuncia de Ohinata es casi seguro que terminara siendo un hecho y cambiar su decisión podría ser algo imposible.

No había clases hoy, después de que la Copa Hoshigaya terminara. Teníamos que asistir a nuestros salones por un corto período de tiempo, pero después de eso, todo el mundo podría cumplir sus labores con sus clubes.

En otras palabras, aunque hoy es el único día que nos gustaría poder convencer a Ohinata, tenemos poco tiempo y pocas oportunidades de entrar en contacto con ella.

—Dicho esto, no sé lo que pasó en concreto—Dijo Satoshi en voz baja—Parece que fue ayer después de la escuela, algo que la enojo bastante o algo que la deprimió, pero no tenemos ni idea de lo que pasó, ¿verdad?

—Sí, yo estaba leyendo todo el tiempo.

—Si ese es el caso, entonces Chitanda tiene que haber sido la causa. Sólo que ahora, está en contradiciendo con lo que dijo Mayaka.

La pendiente aún no se había convertido en algo que necesitara un esfuerzo físico considerable. Las casas en fila a los lados de la carretera y suave colina seguían adelante. Alguien con destreza paso a mi lado mientras yo seguía con mi ritmo lento. Probablemente era un estudiante de 2-B, la clase inició después de nosotros.

Susurré una pregunta.

— ¿Qué dijo Ibara?

Satoshi a simple vista parecía estar decepcionado de mí.

—Vamos, ¿no la escuchaste?

—Ella no me dijo nada.

—Me pregunto si ella no tenía tiempo. Yo no estaba allí, por lo que los detalles son un poco borrosos.

Los ojos de Satoshi se movieron a su alrededor y después añadió torpemente:

—Si no recuerdo mal, Ohinata le dijo a Chitanda que era “como un Buda” o algo por el estilo. Sólo recuerdo que era que no estaba insinuando nada malo.
No había escuchado nada acerca de esto.

— ¿Eso realmente sucedió ayer?

—Puede que no sean las mismas palabras, pero esto sin lugar a dudas sucedió ayer.

Entonces, ¿Ohinata le había dicho “no voy a unirse” y “como un Buda” a Chitanda? Si ese fuera el caso, entonces honestamente pensaría que ella estaba esencialmente diciendo, “No voy a unirme, pero no es culpa de Chitanda.”

Por lo tanto, eso significaría que yo no sé la razón por la que Ohinata decidió dejar el club. Sin embargo, realmente no hice nada ayer. Por supuesto, estaría mintiendo si dijera que no recordaba haber escuchado algo. Hablé un poco antes de entrar en al salón del club y lo que hice fue una cosa ocasional como leer, pero eso era todo.

—Creo que después de todo esto no va a ser fácil.

Sin embargo, después de mi declaración, Satoshi murmuró en voz baja:

—Me pregunto si ese es el caso. Creo que es simple—Continuó—Un nuevo recluta se unió. Cambió de idea. Ella decidió dejar el club. Eso fue todo lo que pasó.

Incluso a medida que continuaba más o menos a un paso lento, Satoshi logró seguir a mi lado mientras empujaba su bicicleta de montaña. Como se espera de un aficionado al ciclismo, su andar era de primera categoría.

Satoshi dejó escapar un suspiro y finalmente comenzó a hablar.

—Hey, Hōtarō. Esto podría ser un poco cruel, pero si Ohinata no quiere entrar, creo que deberíamos renunciar a ella. Quiero decir, es sin duda una persona interesante y Mayaka realmente parece que le agrada, pero si ella misma decidió esto, no creo que tengamos el derecho de hacerla cambiar de opinión.

Me miró y añadió.

—A pesar de que pensé que serías el primero en decir eso en vez de mí.

Esa no era una suposición razonable. En realidad, cuando Mayaka vino ayer se sentía afligida, yo realmente no creo que haya ocurrido algo demasiado importante.

Estoy seguro de que Ohinata tiene sus propias circunstancias. En la secundaria Kamiyama, uno puede estar al mismo tiempo en máximo dos clubes, por lo que si había tres en los que quería participar, es totalmente comprensible si dejara a un lado el club de clásicos. En cualquier caso, sus intenciones no son claras. Posiblemente encontró un deporte que quería hacer, o tal vez decidió empezar a participar en las actividades del Comité General. Tal vez sólo decidió que necesitaba concentrarse en sus estudios. Hay varias razones por las que podría haber decidido dejar el club y nosotros tenemos una sola razón para cuestionar eso. Es lamentable, pero tal vez no estaba destinado a eso. Estos pensamientos sin duda habían pasado por mi cabeza en un momento dado.

Yo había cambiado de opinión sobre el asunto por un par de razones, sin embargo, no tenía ganas de explicarle a Satoshi uno por uno mientras estaba corriendo. Después de esto, empezara a montar su bicicleta el resto del camino, pero yo estoy atascado con mis piernas. Yo sólo me cansare más si trató de hablar mientras estoy trotando, así que quería limitar mi intervención lo más posible.

Es probable que al darse cuenta de que no iba a responderle, Satoshi casualmente continuó hablando.

—Pero ya sabes. Si has decidido tratar de disuadirla, no tengo ninguna razón para detenerte. Así que, ¿planeas buscarla y luego pedirle que no se vaya?

Fui atrapado con la guardia baja.

— ¿Pedirle que no se vaya?

—Sí, baje tu cabeza como y dile: “Sé que debes haber experimentado mucho descontento en nuestras manos, pero te imploro, sopórtalo solo por esta vez.”

Satoshi dijo esto mientras hacía gestos con sus manos, luego continuó con una cara de desconcierto.

— ¿No vas a hacer eso?

Ni siquiera había pensado en ello. Supongo que era una opción, pero al final…

—Ohinata dijo que tenía una razón para su renuncia, ¿verdad? Me pregunto si realmente podemos llevar este asunto a su fin sin saber primero cual es la razón.

Él me respondió con un gemido.

—En realidad vas a tratar de resolver el problema, eh. Supongo que mendigar no es algo que realmente hagas, si bien disculpándote y pidiéndole a ella por todos los medios necesarios es sin duda la forma más rápida de atacar el tema. Incluso podría resultar mejor de lo que esperas.

Me preguntaba si eso era lo que tenía que hacer. Por lo menos, yo no creo que postrándome delante de ella aborde por completo el tema en cuestión.

En primer lugar, no es que yo esté haciendo esto porque quiera disuadirla. No estoy seguro de dejar todo a un lado para pedirle que firme el formulario de inscripción real sin saber lo que ella haga después. Todo lo que haría sería desanimarme y dejar esta molestia para más tarde. Ahora, me gustaría evitar ese trabajo y me encantaría poder omitirlo aún más, pero lo que no me gusta es dejar algo para más tarde. Si uno ve algo que parece una molestia, pero pretende que no está ahí, tendrás que lidiar con él más adelante si se vuelve aún más molesto.

—Creo que probablemente no voy a hacer eso.

— ¿Qué hay de convencerla por adelantado?

—Eso también es un dolor de cabeza. Además, en primer lugar ¿pensaste que yo soy de los que hablan suavemente?

—No. En lugar de convencer a alguien suavemente, eres más del tipo que inicia una conversación con una sola pieza de sabiduría.

Satoshi dijo eso y luego se quedó en silencio.

Se quedó mirando mi rostro con cuidado.

—Anteriormente, dijiste que la solución de este problema no iba a ser sencillo. ¿Estás realmente tratando de averiguar la razón exacta por la que Ohinata quiere salirse?

Decir “averiguar” es una exageración.

—Sólo estoy tratando de recordar todo lo que pasó hasta ahora. Mientras hago eso, puedo ahorrarme el esfuerzo.

Satoshi comenzó a pensar un poco.

—Recordar, ¿eh? Ya veo. En otras palabras, no crees que lo hizo enojar o entristecer a Ohinata necesariamente sea algo que sólo ocurrió ayer después de la escuela. La causa, o más bien, el problema subyacente, fue algo que sucedió en un momento diferente.

Él es bastante agudo.

Sabía a ciencia cierta que no hice nada ayer y cuando se trataba de Chitanda, incluso si no tomas en consideración lo de “Chitanda es como un Buda”, la idea de que Ohinata estuviera tan herida y enojada después de hablar con Chitanda me hizo sentir como si Ibara podría haber jugado un leve papel.

Me siento mal al decirlo, pero teniendo en cuenta que era Ibara, puedo entender que ese sea el caso. Ella parece el tipo de persona que podría enojarse si simplemente se menciona algo que vaya por el camino equivocado, no importa lo insignificante que sea. Cuando se trata de Chitanda por el contrario, simplemente inclinaría su cabeza confundida.
Si tuviera que pensar en ello, la causa podría haber estado relacionada en parte con algo que había ocurrido antes de ayer. Posiblemente en algún momento, a partir de cuándo Ohinata se unió al club como miembro provisional, pensamientos insoportables se habían ido acumulando lentamente en su cabeza. Tal vez ayer, había llegado a su límite.

—Te dije que no estaba pensando en detenerte, pero… esto es bastante complicado, ¿verdad?

—En serio.

—No importa cuánto intentes recordar, Hōtarō, no hay garantía de que tendrás toda la información necesaria para acabar con esto.

—Creo que eso es cierto.

No es como si los miembros del Club de Clásicos estén siempre juntos; incluso no van al salón del club todos los días. Probablemente hay un montón de cosas que no había visto ni oído.

Dicho esto, yo no puedo decirle nada de esto a Satoshi, pues yo tengo algunas ideas por aquí y por allá. Desde que Ohinata se unió como miembro provisional, había un par de cosas que pensé que parecían extrañas. Tal vez si centró mi atención en aquellas partes, algo podrá tornarse claro. Puede que esté completamente equivocado, pero al menos es algo con que empezar. Además, tengo 20 kilómetros. Esto llevara demasiado tiempo si simplemente me la paso corriendo.

Yo hablé.

—Si hay algo que necesito saber, voy a tratar de preguntarte.

Satoshi frunció sus cejas con sospecha.

— ¿Preguntarme? Sólo para que lo sepas, voy a estar en la cresta.

—Lo sé, pero nos encontraremos en algún momento, ¿verdad?

Le sonreí y continué.

—Después de todo, Ibara y Chitanda vienen atrás.

Por un segundo, Satoshi se quedó mirándome sin habla.

— ¡Eres terrible! Así que eso es lo que estabas planeando. ¿Cómo pudiste? Reflexiona sobre toda la sangre y el sudor que el Comité General vierte en la creación de la Copa Hoshigaya.
— ¿No es una simple maratón?

Sin lugar a dudas, necesito hablar con Ibara y Chitanda.

Por otro lado, también tengo que entrar en contacto con Ohinata al final del día.

Sólo hay una manera de que pueda lograr ambas cosas.

Con el fin de evitar la congestión en las calles, cada una de las horas de inicio de clases fue escalonada. Yo estaba en la clase 2-A. Si recuerdo correctamente, Ibara estaba en la 2-C y Chitanda estaba en la última de ellas, la clase 2-H. Si corría lentamente, con el tiempo Ibara me alcanzara y si lo hago aún más lentamente, Chitanda también lo hará.

— ¿Qué clase es la de Ohinata?

—Clase 1-B. No es de extrañar que vaya a un ritmo tan lento. No, me siento aliviado. En realidad estoy muy aliviado. Así es, no hay manera de que en serio tratara de correr todo el camino hasta el final.

Satoshi se rio al decir esto. Qué grosero. Corrí adecuadamente el año pasado, incluso terminamos caminando 10 kilometros más o menos.

—Ahora que sé que tu esquema está mal, supongo que es hora de que empiece a moverme. Incluso holgazanear tiene sus límites.

Se sentó en su bicicleta de montaña. Pensé que iba a empujar el pedal y salir despedido hacia delante, pero de repente dudó por un segundo y se volvió hacia mí.

—Yo sólo voy a decir esto porque somos amigos. Asegúrate de no tomar todo esto solo, Hōtarō. Eres el tipo de persona que normalmente no se preocupa por las circunstancias de otra persona, por lo que no olvides que no eres responsable de nada, no importa lo que termina pasando con Ohinata.

Era una forma de decirlo, pero yo entendía lo que estaba tratando de decir. Él me quería decir que no importa lo que piense o descubra, al final, es la decisión de Ohinata. Uno puede llevar un caballo al agua, pero no puedes obligarlo a beber.

Creo que es una buena idea tener esto en mente.

—Me voy. Nos vemos de nuevo en algún lugar del camino.

—Sí.

Satoshi finalmente comenzó a pedalear. A pesar de que la pendiente se estaba poniendo cada vez más pronunciada, su bicicleta de montaña aumento su velocidad sin ningún problema. Ni siquiera se puso de pie para pedalear. Con su parte trasera plantada firmemente en la silla y su cuerpo arqueado hacia adelante, pedaleaba cada vez más lejos.

Con mis pequeños pasos, lo vi alejarse.
A pesar de que dije que iba a hablar con Ibara y Chitanda, no era tan simple como parecía.

Aun cuando cada una de ellas se pusiera al día, yo no seré capaz de hablar con ellas por mucho tiempo. Especialmente Ibara que no parece como si fuera más lenta que mi lento andar. Probablemente sólo pueda preguntarle alrededor de dos cosas.

No tengo tiempo suficiente para preguntarle todo lo que quiero. Si no me decido antes de que ella me encuentre, voy a arruinar esa oportunidad.

Con el fin de hacer las preguntas correctas, necesito entender correctamente la situación. En concreto, lo que tengo que entender es exactamente la clase de persona que es Tomoko Ohinata.

… Así que traté de recordar. Después de lo que hizo Chitanda ayer, Ibara me hizo una pregunta.

— ¿Qué pasó?

Cuando no le respondí, ella me dijo algo más.

— ¿No lo sabes? Debería haberlo visto venir. Después de todo, no eres de los que les presta atención a otras personas.

Un comentario indiferente.

Se sentía casi como si estuviera un poco sorprendido.

No fue porque yo estaba leyendo mi libro después de clases. Más bien, yo no estaba muy interesado en todo lo que Ohinata tenía que decir. Fue probablemente debido a cosas como estas que Satoshi siempre le gusta decirme “antisocial.” No es como si fuera del todo cierto, pero no está muy lejos. Tal vez desde la perspectiva de un forastero parecía que me estaba volviendo más y más distante de Ohinata.

Realmente no me llama la atención su vida personal, es sobre lo que la hizo feliz y lo que le había hecho daño en el pasado. Yo la estaba ignorando. Me preguntaba si, incluso ahora, puedo manejar un cambio en esa apatía. ¿Puedo hacerlo durante estos 20km de distancia? La ruta llevara demasiado tiempo, sin embargo, me preguntaba si incluso me dará el tiempo suficiente para tratar de entender a alguien.

Tengo que tratar de pensar en ello, no importa lo que haga falta.

La pendiente se hizo cada vez más pronunciada y en algún momento, el paisaje de la carretera había cambiado al de un bosque de cedros.

Otra persona paso delante de mí.

La vi por primera vez en abril. Fue durante la semana en que entró la nueva estudiante.